El pasado domingo se disputaron las finales de la Cote d’Azur Cup en el Polo Club Saint Tropez, de la que fueron partícipes 3 mujeres en un mismo partido. Es decir, no sólo la importancia y la influencia cada vez mayor que tienen ellas en este deporte se da en el polo femenino, sino que también es algo que ocurre en la disciplina en general. Nicky Sen y Jeanine Hugo, por un lado, y Helen Goddard-Watts, del lado de enfrente, se midieron en la final de la categoría de hasta 10 goles de hándicap compartiendo cancha con jugadores como Santiago Chavanne.

 

También en Francia, en Deauville más precisamente, se llevó a cabo una nueva edición de la Deauville Ladies Polo Cup, en la que el conjunto de Brok Cafe (Françoise Okala, Ambre Ploix, Clara Cassino, Rebecca Walters) se alzó con el título el último sábado. Otro caso exitoso en el que una temporada con tanta historia y tradición como en este caso es la de Deauville asume que el polo de mujeres es un fixture imprescindible a la hora del armado de su calendario. Lo mismo ocurrirá en Chantilly, cuando en simultáneo con el prestigioso Open de France se desarrolle el Open de France Feminin, con la presencia de las mejores jugadoras del mundo.

 

Por otra parte, el sábado concluyó en Inglaterra, en Beaufort Polo Club, el Beaufort Ladies Tournament, en el que se coronó la 10 goles Nina Clarkin, y que es una de las etapas del Victrix Ludorum, circuito que se lleva a cabo por tercera ocasión consecutiva en el mencionado país, y que aglomera 6 torneos de polo femenino para equipos de hasta 18 goles de hándicap.

 

Sarah Wiseman, destacada jugadora, además de importante personalidad del polo femenino en Inglaterra, sostiene: “Creo que ayudaría poder establecer cada vez más organizaciones, tal como sucede en el alto hándicap masculino. Hay equipos que ya están conformados, y de esa manera pueden mejorar; si eso pasara en el polo de mujeres ayudaría mucho a mejorar el nivel del deporte. Si hace 5 años me decían que iba a vivir del polo femenino, probablemente me hubiera reído”.

 

En definitiva, cada club de polo en la actualidad organiza su calendario sabiendo que el polo femenino debe tener su lugar, porque su crecimiento sostenido en los últimos años así lo demuestra. Y la presencia de cada vez más patronas hace que, a su vez, se profesionalice toda la estructura. Todas estas cuestiones les permite tanto a las patronas, como así también a las jugadoras y managers, hacer una planificación más seria para que el polo femenino continúe con su evolución y desarrollo.

 

También en Estados Unidos, en Santa Bárbara, habrá competencia de la buena, con varias de las mejores jugadoras habiendo confirmado su presencia en el primer Women’s Pacific Coast Open, que irá del 4 al 6 de septiembre. Será la primera ocasión en que el certamen insignia del Santa Barbara Polo & Racquet Club albergue su versión femenina. Será para equipos de hasta 20 goles de hándicap y serán de la partida varias de las principales figuras.

 

Luego de la temporada europea será el turno de la temporada argentina de primavera, que albergará por tercer año seguido el Abierto Argentino Femenino, único en su especie, ya que se disputa con modalidad abierta y eso permite que se den partidos con las mejores jugadoras compartiendo cancha, como Nina Clarkin, Hazel Jackson, Lía Salvo, Candelaria Fernández Araujo o Mía Cambiaso, por sólo nombrar a algunas. Pero, además, el calendario argentino se ha ordenado de una manera tal que quede dividido por niveles, e incluso de manera tal que los torneos no queden superpuestos y que todas las jugadoras puedan planear su calendario sin tener que dejar competencias fuera de sus planes porque les toca estar jugando en otro lado.

 

Además de partidos cada vez má atractivos y vistosos, la realidad actual del polo femenino permite que de a poco cada vez más mujeres puedan realizar un proyecto de vida a partir de esta actividad y soñar que ser polista profesional es también cuestión de mujeres.