El Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Polo (AAP) resolvió introducir una serie de modificaciones en el reglamento de polo, que ya fueron oficializadas y tienen aplicación inmediata en los torneos que se disputan en el país.

Los cambios alcanzan distintos aspectos del juego, desde la preparación y entrega de los caballos de los referees hasta situaciones específicas que pueden producirse durante una jugada, además de modificaciones relacionadas con la duración de los chukkers y la forma de definir determinadas acciones frente a los postes.

Uno de los principales cambios se incorpora en la Regla 3, referida a los caballos, el equipo y el cuidado de los mismos. A partir de ahora, los caballos de los referees deberán ser entregados en tiempo y forma en el medio de la cancha, tanto al comienzo como al finalizar el primer tiempo de juego. Deberán estar equipados como si fueran a participar del partido: con vendas, la cola sin atar, monturas completas con sobrecinchas y en buen estado, y frenos con cuatro riendas. En caso de que el equipo responsable de entregar el caballo no cumpla con estas condiciones o se retrase, el referee reiniciará el juego otorgando la pena que considere correspondiente en su contra.

También se introdujo una modificación importante en la Regla 18, sobre la reanudación del juego cuando la bocha no salió de la cancha. Si un referee o su caballo provocan un cambio significativo en una jugada y, como consecuencia, uno de los equipos pierde una ventaja clara, el referee deberá detener el juego y reiniciarlo mediante un fair play a favor del equipo perjudicado. Si la situación se produce con la bocha en disputa y el cambio de jugada termina favoreciendo a uno de los equipos, se cobrará throw in. En cambio, si el cambio de jugada no genera ninguna desventaja para los equipos, el juego deberá continuar.

Otro de los cambios modifica la Regla 10, relacionada con la duración de los chukkers. Queda sin efecto el punto f), que contemplaba la posibilidad de considerar un tiro al arco realizado después de la segunda campana. De esta manera, el chukker finalizará en el lugar donde se encuentre la bocha al momento de sonar la segunda campana. Por lo tanto, si un bochazo ingresa entre los mimbres después de la segunda campana, el gol no será válido.

Por último, la AAP modificó la Regla 7, referida a cómo se gana un partido y al cálculo del handicap. Se incorpora expresamente que, si la bocha pasa por encima del poste, no se otorgará gol. Además, se modifica la Nota 1 vinculada a las situaciones en las que la bocha ingresa dentro del mimbre: si la bocha se introdujera dentro de un poste, el juez deberá hacer sonar el silbato y otorgar una salida del arco.

Con estas modificaciones, la Asociación Argentina de Polo busca precisar distintas situaciones de juego y establecer criterios más claros para referees, jugadores y equipos, con normas que ya se encuentran vigentes en las competencias oficiales del polo argentino.