By Prof. Eduardo Amaya  /  Gracias a Raúl Laplacette por su invaluable aporte a esta nota

 

El swing se define como un movimiento de balanceo entre hombros y caderas. La acción corporal de éste permite lograr un golpe o impulso mayor a la bocha con el menor desgaste de energía. Deberá existir coordinación muscular y la utilización de fuertes masas musculares, todo dispuesto sobre las plataformas (estribos). Cada golpe tiene su posición sobre los estribos, lo que asegura el éxito del mismo.

 

En el caso del drive, o golpe hacia adelante, el apoyo (inicio del acople de segmentos articulares -cadena cinética-) será en el estribo derecho, seguirá en forma ascendente por tobillo, pantorrilla, rodilla, hasta llegar a la cadera derecha; y luego continuará por el hombro, el brazo y la mano. Se calibra la distancia a la bocha con la cadera y la flexión de la rodilla, manteniendo lo que denomino el triángulo de oro: cadera-rodilla-talón.

 

Luego del impacto a la bocha durante la fase de terminación del swing, las caderas y los hombros rotan en sentido anti-horario, teniendo como eje la columna vertebral, logrando el efecto “torque”. Es fundamental no flexionar el torso para contactar la bocha, agachándonos para realizar ese contacto, ya que perderemos justamente el balanceo entre cintura y hombros.

 

Para obtener un destino exacto de la bocha, nos basamos en el desarrollo del swing en tres planos:

1) Sagital o paralelo al caballo: Rotación anti-horaria de cadera y hombros. El hombro izquierdo es el que apunta al objetivo; el taco se ubica en posición opuesta a dicho hombro en lo alto del swing.

2) Horizontal: Es, justamente, el suelo: distancia mano-bocha. Esta distancia se adquiere flexionando la rodilla (calibre) como en todos los deportes (tenis, golf, hockey etc).

3) Perpendicular: Es el timing, momentum del contacto con la bocha, adelante, justo o retrasado. Dependerá de la distancia a la bocha, la velocidad de nuestro caballo y la velocidad del swing.

 

Estos tres planos se deberán unir en un eje, que justamente es el taco.

 

Para un golpe exitoso se necesita un buen swing; a tal efecto, necesitamos un buen apoyo en los estribos y colocarnos correctamente en forma inconsciente, o sea, en función de nuestra memoria muscular. Flexionar el cuerpo para contactar la bocha es perder distancia y precisión del golpe, solo podemos realizar el movimiento del brazo.

 

Todo esto ocurre al no utilizar correctamente los estribos (plataforma). La potencia se logra al aprovechar la energía cinética generándose en los estribos, en especial el del lado del golpe. Esta potencia estará en relación directa a la velocidad adquirida en el momento del contacto con la bocha.

 

El éxito de un golpe eficiente en distancia y dirección va a depender de la perfección con que se haga el swing en cada uno de los tres planos. Un backswing relajado, la correcta posición del taco al momento del impacto y un follow through adecuado nos ayudarán a lograr el objetivo.