By Prof. Eduardo Amaya, patroncinado por Tacos Top Argentina

 

Son dos roles distintos que el polo confunde y paga caro. En el mundo del polo existe una confusión estructural que frena el crecimiento del juego, limita al jugador y empobrece el rendimiento de los equipos.

Se cree que enseñar polo y dirigir un equipo de polo es lo mismo. No lo es, nunca lo fue ni lo será.

Instructor y coach cumplen funciones radicalmente distintas, trabajan en planos diferentes y responden a objetivos opuestos en el tiempo.

 

EL INSTRUCTOR DE POLO

Es el arquitecto del jugador. El instructor trabaja sobre una única  unidad; el jugador. Su tarea es silenciosa, profunda y acumulativa. Entra en la biomecánica, en la percepción, en la técnica fina y en la relación íntima entre el jugador y su caballo.

No corrige para ganar el próximo partido; corrige para que el jugador sea mejor en el futuro.

¿Que desarrolla un instructor?

Temas relacionados con la equitación de polo:

  • Posición correcta sobre el caballo, como se dispone.
  • La sensibilidad y la latencia compartida con el caballo.
  • El equilibrio dinámico del jugador.
  • La técnica correcta de la equitación para polo, el uso correcto de los estribos, de las piernas y las riendas, entre otras cosas.
  • La técnica del taqueo y su secuencia.
  • La lectura del juego en forma individual, la percepción del tiempo y del espacio.

El instructor forma capacidades, no ordena jugadas, no arma esquemas de juego, no dirige partidos. Su mirada es microscopica.

 

EL COACH DE POLO

El estratega del equipo. El coach trabaja sobre otra unidad; el sistema. Cuatro jugadores, sus roles, sus tiempos y sus interacciones. El coach no enseña el swing y el taqueo, ni a sujetar o girar con el caballo.

Parte de una premisa clara, el jugador ya tiene determinadas aptitudes, y su tarea es organizarlas del modo más eficientemente posible dentro del juego colectivo. Es claro que al igual que el instructor deberá estudiar ampliando así su conocimiento. Ser técnico implica conocer, no solo la parte estratégica del juego, sino también saber manejar el estado emocional del jugador y la relación entre sí de los componentes del equipo.

¿Que organiza un coach?

  • Las posiciones y las funciones.
  • Esquemas ofensivos y defensivos.
  • Transiciones ataque – defensa.
  • Uso estratégico de cada jugador.
  • Ajustes según rival y momento del partido.
  • El coach optimiza lo existente.
  • No se ocupa de reconstruir ni educar el gesto deportivo del jugador.

Su mirada es panorámica, su impacto deberá ser inmediato. Dos tiempos, dos responsabilidades.

Aquí aparece una diferencia clave que el polo suele ignorar:

  • El instructor trabaja en el mediano y largo plazo.
  • El coach trabaja en el corto plazo.
  • Confundir que uno construye y el otro gestiona es uno de los errores más costosos del polo moderno. 
  • Otro error frecuente en el polo es que el mejor jugador suele asumir tres roles a la vez. De jugador, de instructor y de coach, esto genera un problema serio; corrige técnica en contexto táctico y exige soluciones que el jugador aún no tiene y confunde proceso con urgencia. 
  • Ningún deporte de alto rendimiento serio funciona así.

 

EL INSTRUCTOR DESARROLLA AL JUGADOR.

EL COACH HACE RENDIR AL EQUIPO.

 

Cada uno debe ocupar su lugar.

El polo, para mí necesita dar un paso evolutivo, hay que profesionalizar los roles. Así como en otros deportes existen formadores, entrenadores y estrategas, el polo necesita reconocer que:

No todo el que juega bien sabe enseñar. La docencia no es para cualquiera, es un don a desarrollar con el estudio, la perseverancia y la paciencia e ir viendo en el tiempo los logros que acreditan esos dones.

No todo equipo mejora corrigiendo la técnica en plena jugada.

Yo creo que el futuro del polo no está en hacer más cosas, sino en hacer mejor cada cosa en su exacto momento.