By Prof. Eduardo Amaya patrocinado by Tacos Top Argentina

 

Es la ejecución técnica más eficiente, económica y reproducible de una acción deportiva. En el polo, el swing de cualquier golpe debe cumplir con estas características para ser efectivo, eficiente y eficaz.

Un buen gesto no solo produce potencia y precisión, sino que lo hace con el mínimo gasto energético y riesgo articular. La tensión muscular es enemiga directa del gesto deportivo.

Es la forma en que el cuerpo organiza movimiento, percepción y decisión para producir una acción eficaz en el contexto del deporte.

El gesto deportivo no se hereda como tal; si se heredan capacidades que facilitan su desarrollo como:

* Una coordinación corporal natural.

* Rapidez neuromotora.

* Buena propiocepción.

* Conformación corporal favorable.

* Facilidad para realizar movimientos corporales complejos.

 

¿Se logra con entrenamiento?

El gesto deportivo es un aprendizaje motor altamente entrenable, dependiendo esto de una repetición inteligente, siempre teniendo en cuenta que el movimiento es el correcto ya que se establecerá en la memoria muscular.

Se deberá controlar las tensiones, la acción de los músculos flexores separados de los extensores, no juntos. Es importante la calidad del entorno, buenos profesores, caballos, superficies (canchas de polo) y estímulos.

 

¿Puede haber gente que nunca lo logra?

Si, es más frecuente de lo que se piensa. Las razones son:

Mal aprendizaje inicial, sin técnica, es muy posible fijar un mal aprendizaje que luego es difícil de desprogramar (memoria muscular). Hay quienes repiten y no hay gesto, no sienten así como muchos deportistas no recibieron una enseñanza correcta.

También hay limitaciones psicológicas que ocasionan miedo, rigidez, ansiedad motora o incapacidad de relajación que arruina el gesto. Con trabajo se mejora, pero hay algunos que jamás llegan a un gesto de alto nivel.

Entonces:

“Todo el mundo puede mejorar su gesto deportivo, pero solo algunos llegan a un gesto verdaderamente eficiente y reproducible bajo presión ”

 

¿Por qué algunos jugadores nunca alcanzan el gesto ideal en polo?

  1. Montan sin expresión, todo es el brazo; no hay piernas, caderas ni core. No organizan su cuerpo para pegar; sin cadena cinética no hay gesto.
  2. La postura sobre el caballo nunca la corrigen, van inclinados hacia adelante, la cadera rígida, no usan las piernas. Si la posición es defectuosa, el gesto será defectuoso, no hay milagros.
  3. La tensión corporal cuando aparece la presión en el juego la tensión invade.
  4. Sin una buena propiocepción el gesto no se hace presente.
  5. Porque nadie le enseñó bien y lo peor es que piensan que saben.

 

EL polo arrastra décadas de enseñanza intuitiva; muchos jamás recibieron instrucción técnica real. Y el peor aprendizaje es aquel donde el jugador no sabe que está aprendiendo mal.

Como regla de oro diría que el gesto ideal nace cuando el cuerpo deja de interferir y empieza a colaborar. El cuerpo ya no estorba al caballo, no pelea contra el swing. El jugador entra en un estado técnico fluido, simple, económico y repetible.