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Juan Pablo Vallejo con Pololine en la Thai Polo Cup
Juan Pablo Vallejo con Pololine en la Thai Polo CupJuan Pablo Vallejo con Pololine en la Thai Polo Cup

Juan Pablo Vallejo con Pololine en la Thai Polo Cup

"Mi familia es parte fundamental de mi relación con el polo"

Noviembre 10, 2017
Noviembre 10, 2017
La Thai Polo Cup sigue marcando tendencias en la temporada argentina, asentándose no sólo como un torneo de 14 goles muy competitivo dentro de la cancha, pero sobre todo por el nivel organizativo que ofrece a aquel que decide jugarla. Uno de los equipos que se encuentra atravesando su primer experiencia en este certamen es el equipo de Mandala, del colombiano Juan Pablo Vallejo. Justamente Juan Pablo, quien comenzó a jugar al polo cuando era chico, ha vuelto a las canchas luego de unos 10 años alejado de las mismas.

En diálogo con Pololine, rememora sus primeros días en Los Pinos Polo Club y cuenta cómo fue que nació la decisión de emprender su regreso. "Mi papá jugaba en Bogotá, en Los Pinos Polo Club. Él me enseñó a jugar; yo tendría unos 7 u 8 años. Crecí con el polo, mi familia creció con el polo. Colombia tiene dos temporadas: enero, febrero y marzo; junio, julio y agosto. Jugábamos todos los fines de semana, mis papás tenían una finca en el club de polo. Nuestras temporadas eran desde el viernes a la tarde al domingo a la noche, en la finca, con nuestros caballos, jugando partidos y campeonatos”.

Y agrega: "En aquella época en Colombia era un polo muy local. Jugaba con Felipe Márquez, que era un poco menor que yo, y mi papá jugaba con su papá. El otro día me contó una historia muy linda: que la primera persona que lo invitó a jugar un torneo fui yo. Mis amigos de la vida eran mis amigos de polo, jugábamos siempre juntos. Y después sí, empecé a jugar más con los grandes, a jugar los torneos de mayores. Y así hasta que tuve 22, 23 años”.

¿Jugabas en algún otro lugar fuera de Colombia en aquel momento?
Jugué también en Costa Rica, en Los Reyes, con Pedro Díaz, que fue presidente de Los Reyes Polo Club. Vine con mi papá a comprar yeguas a Argentina, a Pilar. Le compramos en esa época a Pablo Falabella, a Carlos Avendaño, que estaban muy metidos con el polo en Colombia. Después, Colombia empezó a profesionalizarse, nos teníamos que armar mejor, e hicimos una caballada más pareja, muy buena.

¿Por qué dejaste de jugar tanto tiempo?
Mi hermana melliza y yo tenemos una compañía de Real Estate en Miami y una compañía editorial en Bogotá. Me fui a manejar la compañía en Miami, y por trabajo decidí quedarme viviendo allá. Iba a jugar a Bogotá las veces que podía, pero después de un tiempo, las veces que iba a Bogotá eran mínimas. Decidimos vender todo en Bogotá, y me quedé en Miami trabajando. No jugaba un torneo hace 10 años.

¿Y cómo fue que decidiste volver a jugar?
El año pasado después de que me invitaran muchas veces, vine a ver el Abierto. Era al mismo tiempo que la Art Basel en Miami, y nunca podía. Siempre tenemos algo con mi familia en esa época. Vine con mis hermanas, y fue fantástico; me volvió a picar el bichito del polo. Fue mi primera vez en Palermo, me encontré con amigos de toda la vida, disfruté muchísimo, empecé a hablar del tema nuevamente, me hablaron muy bien de la Thai Polo Cup, y armé el equipo para poder jugar. Este año estuve jugando sólo unas prácticas en Bogotá, y en Miami estuve taqueando dos meses con los Escobar en Santa Clara. Acá llegué a fines de octubre, traté de jugar lo más que pude, pero la lluvia estuvo muy complicada. Pudimos hacer la primera práctica de equipo el último sábado. Este fin de semana vamos a ir a Palermo con mi familia; alquilamos una casa en Tortugas y estamos pensando quedarnos en Buenos Aires el fin de semana para disfrutar de Palermo y de la ciudad. 

Independientemente del placer que siente por haber vuelto a jugar al polo, y de vivir desde adentro este deporte, hay un aspecto que Juan pablo Vallejo destaca constantemente a la hora de hablar de su vida y de disfrutar cada una de las cosas que le gustan: "Nuestra familia es súper unida, y en todo lo que hace cada uno, nos apoyamos a full. Es tanto el apoyo que nos damos, que ellos al principio no iban a venir a acompañarme en la Thai Polo, y apenas les avisé que estaba confirmado el equipo, cada uno organizó su vida y vinieron. Son parte fundamental del tema porque me encanta estar con ellos, me encanta disfrutar de este plan con ellos y para mí el polo es familia 100%”.

Con respecto a esto último, cada vez que su equipo juega, sea en el lugar que sea, hay una persona que es su fanática número 1: “;;;;Mi mamá es mi fan número 1. Le encanta el polo, siempre me ayudaba en todo, me llevaba a las clases de polo después del colegio, me llevaba a las prácticas, y cuando estoy jugando es la hincha número 1. Está súper emocionada, me ayuda con el caballo, con el agua, con las gafas. Es un placer compartir el polo con ella”.

¿Cómo nació el equipo de Mandala para la Thai Polo Cup y cómo es la historia del nombre?
Hablé con Tomás (Irale), le planteé la posibilidad de armar un equipo competitivo para la copa, con gente chevere, que para mí es algo fundamental, gente de muy buena energía para disfrutarlo. Y Tomás se encargó de organizarlo con Agustín (Canale) y con Diego (Araya). Nosotros como familia meditamos y hacemos yoga, y Mandala es una figura espiritual. Cuando comenzamos a hablar del nombre del equipo, nuestra finca en Colombia se llamaba Santa Clara, nuestro equipo en Colombia se llamaba Santa Clara, mi mamá se llama Clara. Dijimos de cambiar un poco. La finca ya no la tenemos, mis padres viven también en Miami, cambios de vida. Analizamos opciones, y nos gustaba Mandala por el logo y por el nombre. El logo nos daba la posibilidad de la figura y de ahí crear las cosas que íbamos a crear para el equipo.

¿Cómo son tus planes con el polo de cara al futuro?
Me voy a quedar acá con mi familia unos días. Yo me quedo acá taqueando y jugando algunas prácticas hasta que termine Palermo. Y voy a jugar en Palm Beach en abril. Estamos organizándolo, seguramente algo en el IPC o en Grand Champions. Luis Escobar me ha invitado a jugar en Santa Clara también. Me quedan todos cerca de casa, es una alternativa muy buena, vivo en Miami. Lo voy a disfrutar inmensamente. Ya después de eso miraré otras opciones. Manu Cereceda me habló de St Tropez, que estaría muy bueno para el verano; nosotros vamos mucho a Ibiza en agosto. Puede ser interesante al menos para jugar un torneo.

¿A qué equipo te gusta seguir más en Palermo?
Definitivamente miro mucho a La Dolfina; me parece que son unos ganadores. Me encontré con Nero hoy, nos tocó jugar en la cancha de La Virgencita. Los Pieres y Ellerstina me encantan porque es un tema familiar, me engancho energéticamente mucho con ellos porque veo a sus papás, a sus esposas, a todos con ellos y eso me encanta porque yo soy asi. Y de la Alegría me encanta ver esas ganas que le meten al polo, ese entusiasmo, esa fuerza que le meten para ganar y hacer todo lo que está a su alcance. Y además tengo un vínculo especial con Las Monjitas porque Camilo Bautista es amigo de mis padres y obviamente lo conozco hace muchos años. Él jugaba conmigo en Los Pinos y sé el proceso y el esfuerzo que ha hecho para estar acá, así que admiro también mucho a Las Monjitas.