BUSCAR NOTICIAS POR
  • Entrevista

    Daniel Balmaceda (Foto: Portal Uno, San Isidro)

  • Entrevista

    El escritor e historiador lleva publicados ocho libros

  • Entrevista

    Daniel Balmaceda y un escenario habitual, la firma de sus libros

  • Entrevista

    Daniel Balmaceda: "Es una bendición tener el mejor polo del mundo en Buenos Aires"

Entrevista
EntrevistaEntrevista

Entrevista

Daniel Balmaceda

Julio 28, 2011
Julio 28, 2011
By Alejandra Ocampos

Periodista, escritor e historiador, Daniel Balmaceda es un indiscutido referente de la cultura en la Argentina. Con ocho libros publicados, en cada uno de ellos, Daniel lleva al lector a un viaje hacia los maravillosos enigmas del pasado, con relatos de la historia que no son habitualmente conocidos. Su más reciente libro, \"Historia de las palabras\", el cual ha recibido unánimes elogios, es un recorrido por los orígenes de todas esas palabras que se utilizan de forma cotidiana, muchas de las cuales cobraron vida a través de personas, lugares, animales o inventos, y hasta de expresiones provenientes de la cultura indígena o de diversos idiomas.
Pero además de sorprender con cada uno de sus libros, Daniel Balmaceda es también un gran conocedor del polo, de sus comienzos y sus historias; de los hechos y personajes más legendarios relacionados con este deporte fascinante.
PoloLine se reunió con el reconocido historiador, para compartir una charla donde no faltaron algunas \"historias inesperadas\" del polo.

Qué personajes de la historia se pueden relacionar con el polo?
Hay dos que siempre recuerdo cuando repaso la historia. Uno es Winston Churchill, y el otro es Luis Federico Leloir. Leloir, el gran médico y bioquímico argentino, ganador del Premio Nobel en 1970, jugaba al polo y llegó a los 2 goles de handicap. Además, fue un buen golfista, e inventor de la salsa golf, en Mar del Plata. También lo relaciono con alguien no necesariamente de la historia, sino con un muy célebre actor, Clark Gable, quien se entusiasmó con el polo en la Argentina. Fue en 1935, cuando vino a filmar a un locación en la Argentina. Era fanático del polo, lo había jugado, pero sus contrato de cine le prohibían practicarlo. Conocía a Santa Paula, los vio jugar cuando hicieron la gira por California. Clark Gable fue especialmente invitado a un partido en Tortugas que se suspendió por lluvia. Probó el asado y el mate en la estancia San Juan, de los Pereyra Iraola. Era tan entusiasta como ahora lo es Tommy Lee Jones, habitué de Lobos y de la familia Caset. 
Otra personalidad que practicó polo fue Alfonso XIII, el rey de España. Era amigo de muchos argentinos, entre otros de Juan Traill, el primer 10 goles que tuvo la Argentina. Alfonso XIII combinaba dos cosas muy de la época: era muy playboy y gran deportista. En la Argentina hay algunos ejemplos de ese estilo, como Charlie Menditeguy, y otro que no era polista, Jorge Newbery. Así que a Alfonso XIII le iba muy bien el deporte y en la noche. No creo que Juan Traill, buen amigo de Alfonso, fuera gran salidor, ya que era más bien hombre de campo, como el Paisano Andrada, por ejemplo. 

Hablando de reyes, la familia real británica tiene una gran relación con el polo desde siempre, por ejemplo, Eduardo VIII, que estuvo alguna vez en el Hurlingham Club.
Sí, cuando visitó la Argentina en 1925, siendo Príncipe de Gales, fue a jugar al polo en el Hurlingham Club. Pero curiosamente su anfitrión, el entonces presidente Marcelo Torcuato de Alvear, no era un hombre dedicado al polo. Practicaba sí otros deportes, como el tiro (era un eximio tirador), esgrima, box. Por esos años, cuando venía alguna visita importante, como por ejemplo la Infanta Isabel durante los festejos del Centenario, se las llevaba al campo; ahí veían polo, pato, doma. Era ir a ver las destrezas de los argentinos a caballo, los gauchos. Era donde se apreciaba la habilidad del jinete, con lo cual, el polo, el pato y la doma era muy atractivo para estas visitas ilustres.

A quién o quiénes podrías considerar como próceres del polo?
Manuel Andrada, el Paisano. Él tuvo la posibilidad de jugar en distintos equipos, pero con esa impronta bien criolla, de venir del campo, de arrancar desde el campo, lo cual hasta hoy le ha dado a la Argentina jugadores de primerísimo nivel. Gente que empezó arriba del caballo trabajando, y que aprendió a montar en pelo y a pechar no precisamente en una cancha de polo. Eso les dio una ventaja muy grande; se manejaban en el potrero. El potrero criollo es un lugar maravilloso para poder aprender la habilidad y la destreza con el caballo. El Paisano tenía eso, la impronta del criollo del campo; fue un hombre que en todos los equipos que jugó anduvo muy bien, les aportó muchísimo, un back impasable, un hombre muy complicado para el contrario, un excelente marcador, y su forma de jugar era muy vistosa. Juancarlitos Harriott admiraba el juego del Paisano. Andrada fue ídolo de generaciones y muchos que se volcaron al polo, jugaban con su estilo, más suelto, más vistoso. Le dio otra vuelta al polo muy \"British\", que se jugaba por entonces. Llegó a los 9 goles y fue campeón olímpico en Berlín, en 1936. Fue un prócer. Pero tampoco nos podemos olvidar de alguien como Juancarlitos Harriott. Al ver jugar a Juancarlitos, sentías que estabas frente a un ilusionista: era mágico.

El polo se hizo más popular con el Paisano Andrada?
Sí, seguro. Su equipo, Santa Paula, era llamado \"el equipo del pueblo\". El primer paso hacia la popularidad del polo lo dio el estilo del Paisano. La próxima escala de popularidad en el polo vino con los clásicos entre El Trébol y Venado Tuerto, esos partidos donde se veía tanta pasión, como en el fútbol, un deporte que recién empezó a generar euforias entre los hinchas en los años \'20. Y por supuesto, Coronel Suárez y Santa Ana. Con ellos, el polo se masificó definitivamente. Hablamos entonces de un Palermo con grandes tribunas, donde podía verse el polo en toda su dimensión. Ver un Coronel Suárez y Santa Ana era una lección de polo, donde se juntaba la pasión con ocho señores en la cancha. Porque si bien uno recuerda a los Heguy y a los Harriott, los Dorignac eran batalladores; eran tipos bravos, muy difíciles. 
También debe nombrarse a Enrique Padilla, que fue quien sembró la semilla del polo en Coronel Suárez. En la zona de Coronel Suarez no se jugaba al polo, y a partir de su llegada, como héroe de los Juegos Olímpicos de París, en 1924, contagió su entusiasmo y comenzó a forjarse Coronel Suarez como la capital mundial del polo. Entonces, ahí están los próceres del polo: Enrique Padilla, Manuel Andrada, los Heguy, los Harriott y los Dorignac, unos grandes. Sin olvidar, por supuesto, a los campeones olímpicos de París 1924 y Berlín 1936.

Históricamente, el polo es considerado un deporte de elite en la Argentina?
En sus comienzos, el polo fue para un grupo, ya que por ejemplo, el Hurlingham Club era muy exclusivo. Y el gusto popular iba hacia otro tipo de deportes. Además de tener destreza y habilidad como jinete, el costo de mantener los caballos lo hacía muy poco accesible a algunos sectores. Pero no significa que el polo haya sido de elite, porque justamente los que lo practicaban no pretendían pertenecer a una elite, sino que por el contrario, eran difusores del polo. No me cabe duda de que a Padilla le hubiese gustado que cada argentino jugara al polo. Ellos trataban de contagiar la pasión. Desde aquel tiempo nos viene esa solidaridad que existe entre los jugadores, prestándose caballos en una final donde ponen en riesgo un capital enorme y en muchos casos más que eso. 
A partir de que aumentaron la cantidad de clubes, cuando se consiguió un lugar como Palermo o empezó a jugarse fuera de las estancias, más que nada en la zona Norte, zona Oeste de la Provincia de Buenos Aires, el polo comenzó a tener un espacio más popular. Hoy se entiende que los jugadores de polo son de elite, pero así pasa en todos los deportes, en la Fórmula 1, en el fútbol o en el tenis. Pueden parecer inalcanzables, ya que se manejan en otro nivel de organización o de recursos económicos. Pero el polo de menor handicap no es tan inaccesible como podría parecer, y menos a través de las escuelas de polo. Va a ser inaccesible que todos querramos ser un jugador de alto handicap, un Pieres o un Cambiaso. Es decir, los que alcanzan ese altísimo nivel, son muy pocos, pero los que practican el polo son cada vez más.

Hay algún hecho puntual que relacione a la historia con el polo o el Campo Argentino de Polo en sí?
Es probable que las asistencias de los presidentes en las finales, en especial los de la década del 30 o principios de los 40, como José Félix Uriburu, Agustin P. Justo, Pedro Pablo Ramírez, Edelmiro Farrell. Antes asistía Roque Saenz Peña, pero no iba al polo, él iba a Palermo, cuando lo que hoy es el Campo Argentino de Polo era la Sociedad Sportiva Argentina. Uno de los hechos históricos más importantes está relacionado con Palermo. Fue en 1907, cuando partió de allí el Pampero, con Jorge Newbery y Aarón de Anchorena, quienes llegaron a Colonia, en el primer cruce aéreo del Río de la Plata. También en Palermo hubo otros eventos importantes, como el primer partido internacional de rugby, los primeros Juegos Olímpicos Estudiantiles en la época del Centenario, y también el Primer Maratón que se corrió en nuestro país. Fue el 24 de mayo de 1910. 

Cómo se decidió convertir a la Sociedad Sportiva Argentina en el Campo Argentino de Polo?
Lo que pasó es que Remonta fue trasladada a esa zona de Palermo. En 1928, durante la presidencia de Alvear, se hicieron gestiones a través de la Asociación Argentina de Polo. Por ese entonces, los deportes que se practicaban en la Sociedad Sportiva ya no se estaban desarrollando en ese espacio. Era una época durante la cual la cantidad de público que presenciaba los partidos de polo les quedaba chico a los clubes. Entonces, siendo ese el espacio por excelencia del deporte en Argentina, se salvó ese sector tan importante ubicado dentro de la ciudad. Y fue una bendición que el mejor polo del mundo se pueda jugar dentro de la ciudad de Buenos Aires; hace que el Campo Argentino de Polo sea único en el mundo. Recuerdo que cuando tenía 15 años, podía escaparme del colegio para ir a ver partidos, porque se jugaba ahí nomás, en Palermo. Y para mi tiene un sentido muy especial que en Palermo se hagan las evocaciones del Combate de San Lorenzo. Es una zona que tiene mucha historia, que está junto a los Regimientos de Granaderos y Patricios. Es una suerte que se haya preservado. No quiero dejar de mencionar a Mariano Etchegaray, como uno de los que más ha estado involucrado en el estudio sobre la Sociedad Sportiva Argentina y el Campo Argentino de Polo. Siempre tenemos que recurrir a él, ya que combina el hecho de ser historiador y además fue Gerente de la Asociación Argentina de Polo.

Contanos alguna historia curiosa relacionada con el polo.
Jorge Newbery se casó con Sarah Escalante en 1908. Pero Newbery era un asiduo participante de la actividad nocturna; iba a todos los lugares donde podía bailar y conquistar mujeres. A pesar de haber tenido un hijo, el matrimonio nunca terminó de consolidarse, por lo que para 1910, Sarah Escalante y Jorge Newbery estaban separados. Newbery murió en un accidente en 1914 y Sarah se casó con Antonio Maura. El padre de Sarah, Wenceslao Escalante, además de ser una personalidad política muy importante, era dueño de tierras en Pilar. Maura, creador del primer country club de Sudamérica, iba a jugar al polo con sus amigos aprovechando las tierras de su suegro. Pero jugaban de una manera tan básica, y tan simple, que Sarah Escalante, burlándose de ellos, decían que jugaban como tortugas. De ahí le quedó el nombre al club: Tortugas.